NIX RUO y El Colectivo Artístico Tinkuy en CAMARGO Espacio de Arte

En Camargo 1020 se producen encuentros de expresiones artísticas de manera formilable. Esta semana mientras continúa la exposición "Eterno Retorno" de Nix Ruo se presentan simultáneamente las esculturas míticas del pueblo peruano con su muestra en "Territorios Invisibles"

La iniciativa del artista plástico NIX RUO, quien vio la necesidad de generar un espacio para exhibir sus trabajos y para que encuentren cobijo artistas emergentes, consiguió resignificar este lugar como galería de arte que conserva también la identidad de un taller.

Esta vez, será la gente de Tinkuy - que en quechua significa encuentro - , que es un colectivo de artistas peruanos viviendo en Buenos Aires. "Nos conocimos en la UNA (Universidad Nacional de las Artes) desde ese ámbito empezamos a participar de distintas actividades artísticas con nuestras esculturas cerámicas como la que auspicia CEDyAT CULTURA" expresan sus integrantes.
Ellos comparten su modo de ver el arte moderno desde su peruanidad y sentir latinoamericano. El grupo está integrado por Luis Velasquez, Paolo Perez Polar, Brian Mayhua Lopez, Juan Carlos Gonzales Vargas recuperando el arte de los ancestros.
En estos días compartirán sus Huacos intervenidos, pertenecientes a la cultura pre inca Mochica. Que es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre los siglos II y VII en el valle del río Moche (actual provincia de Trujillo, en el departamento de La Libertad). Esta cultura se extendió hacia los valles de la costa norte del actual Perú. Esta hizo grandes obras de ingeniería hidráulica como canales de riego y represas, lo que les permitió ampliar su frontera agrícola a gran escala.
La cultura mochica es una materia prima fue el adobe. Construyeron complejos religiosos-administrativos de carácter monumental, conformados por palacios y templos o huacas (en forma de pirámide trunca), las cuales los recubrían de grandes murales en alto y bajo relieve, pintados con colores extraídos de la naturaleza, donde plasmaron sus dioses, mitos, leyendas y toda su cosmovisión cultural. Las más notables de estas construcciones son las llamadas Huacas del Sol y de la Luna, en el valle de Moche.
Son considerados los ceramistas del antiguo Perú, gracias a su fino y elaborado trabajo que realizaron en sus ceramios. En ellas representaron, tanto de manera escultórica como pictórica, a divinidades, hombres, animales y escenas significativas referidas a temas ceremoniales y mitos que reflejaban su concepción del mundo, destacándose la asombrosa expresividad, perfección y realismo con que los dotaban. 

De este arte sobresalen los huacos retratos y los huacos eróticos.

Mil años antes de la conquista y la llegada del catolicismo, la relación entre los primeros habitantes del continente y sus cuerpos era muy distinta. Las cerámicas muestran un frenesí de poses sexuales y, para esta antigua sociedad agrícola, el sexo se relacionaba con la fecundidad de la tierra. Estos huacos son ofrendas que reflejan el círculo de la vida. El sexo en las vasijas era una manera de atraer la lluvia sobre sus campos desérticos y colocarlas en los entierros quería propiciar la fecundidad del campo.

Fueron los mejores metalurgistas de su época en Américaː conocieron una gran variedad de técnicas (dorado, laminado, martillado, alambrado, soldadura, etc.), lo que les permitió fabricar herramientas, armas, atuendos, emblemas, ornamentos y toda su variada y rica parafernalia ritual. 

El pueblo moche habría perdido la confianza en sus autoridades políticas y religiosas y, poco a poco, habría abrazado culturas más exitosas que se expandían desde el sur. Con el paso de los siglos, estos primeros hombres que poblaron el continente dejaron de ver en el sexo una forma de hablar con sus dioses.

Camargo 1020 es un espacio de arte alternativo en el circuito cultural del barrio de Villa Crespo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ubicado en un antiguo edificio que funciono muchos años como taller mecánico y que tenía como destino ser demolido para construir una torre.




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