En un gesto que subvierte la jerarquía tradicional del taller, Nix Ruo no expone el cuadro, expone su génesis. Presenta a FANES: su paleta artística.
por Maxie Florencio
Curador
La operación no es menor. Desde Turner hasta Richter, la paleta ha sido el archivo inconsciente del pintor, pero pocas veces ha sido reivindicada como obra autónoma. Ruo lo hace con una lucidez conceptual notable.
El nombre no es arbitrario. FANES, tomado de la visión cosmogónica de los antiguos griegos, es el protógono órfico: el que nace del huevo primordial para traer la primera luz y crear el cosmos. La referencia es precisa y necesaria. Porque lo que vemos aquí no es una tabla con restos de óleo: es un cosmograma.
En la superficie conviven estratos cromáticos que atestiguan una historia pictórica. Azules abisales, rojos ígneos, tierras calcinadas. Son sedimentos de tiempo y de obra. Y sobre ese caos fértil, la irrupción del dorado.
El acierto de Ruo radica en el uso del dorado. Lejos de un ornamento, aquí el dorado recupera su carga simbólica ancestral: lo sagrado, lo áureo, lo divino. Si en la iconografía bizantina el dorado era el fondo de lo eterno, en FANES es el punctum sagrado que organiza el caos. Es la luz órfica que convierte la materia informe en universo pictórico.
En el contexto de esta convocatoria, donde abundan las propuestas que insisten en la obra como producto final, la propuesta de Ruo es radical por su honestidad. Nos obliga a mirar el origen, no el resultado. Nos recuerda que toda pintura, antes de ser imagen, fue caos, fue mezcla, fue rito.
FANES no es una paleta. Es una declaración de principios: toda creación es, en el fondo, un acto sagrado que nace de la nada.
El mito griego
El mito de Fanes pertenece a la cosmogonía del orfismo, una corriente religiosa mística y secreta de la antigua Grecia que ofrecía una versión del origen del universo muy diferente a la tradicional Teogonía de Hesíodo. [1, 2]
En este mito, Fanes es el dios supremo de la luz, la procreación y la generación de la vida, y representa el verdadero motor del cosmos. Su historia se desarrolla en las siguientes etapas clave: [3]
1. El Huevo Cósmico y el nacimiento de la Luz
Antes de que existiera el mundo exterior, las entidades primordiales eran Cronos (el Tiempo ininterrumpido) y Ananké(la Inevitabilidad o Necesidad). Juntos crearon un huevo cósmico o cósmico-platónico en el interior del Éter (el aire superior) y el Caos. [2, 3, 4]
Cuando este huevo se partió en dos mitades, emergió Fanes, cuyo nombre significa literalmente «el que trae la luz» o «el que revela». Al salir, disipó las tinieblas primordiales que envolvían al universo. Debido a que fue el primer dios en manifestarse de forma inteligible, se le llamó Protógonos («el Primogénito»). [4, 5, 6, 7, 8]
2. La naturaleza andrógina y monstruosa de Fanes
A diferencia de los antropomórficos dioses olímpicos, la anatomía de Fanes reflejaba la totalidad de las fuerzas creadoras de la naturaleza: [9, 10]
- Era un ser hermafrodita o andrógino, poseedor de los principios masculino y femenino, lo que le permitía engendrar vida por sí mismo de forma asexual. [2, 4]
- Tenía grandes alas doradas en su espalda. [2, 11]
- Poseía cuatro cabezas de animales: un león, un toro, una serpiente y un carnero, que representaban las distintas fuerzas elementales y las estaciones cósmicas. [12]
- Estaba rodeado por una serpiente enroscada a su cuerpo. [10]
3. La creación del mundo y la línea de sucesión
Desde el interior de una gruta mística (el Santuario de la Noche), Fanes dio origen al cosmos. Engendró a su contraparte, Nix (la Noche). Con ella o a partir de ella, se crearon el Cielo (Urano) y la Tierra (Gea), además del Sol, la Luna y las estrellas. [2, 4, 11]
Como primer rey del universo, Fanes entregó el cetro del mando a su hija Nix. La soberanía pasó después secuencialmente de Nix a Urano, de Urano a Crono, y finalmente a Zeus. [3, 13, 14]
4. El Gran Banquete de Zeus y la Recreación
El punto más sorprendente del mito órfico ocurre cuando Zeus devora por completo a Fanes. [3, 15]
Al tragarse al dios primigenio, todo lo que Fanes había creado (el espacio, los planetas, los dioses menores y la materia) pasó a estar dentro de Zeus. De esta manera, Zeus absorbió el poder absoluto de la creación y recreó el universo entero desde su propio ser, convirtiéndose en el principio y el fin de todas las cosas (bajo la concepción de Pan, el «Todo»). Más tarde, la esencia pura de Fanes se manifestaría nuevamente en la figura del dios Dioniso, el eje central de la salvación órfica. [13, 15, 16, 17, 18]
Puedes explorar las fuentes y las variantes de este relato en la monografía detallada de Theoi Project sobre Phanes. [3]
Si quieres saber más sobre este misticismo, dime si prefieres:
- Explorar cómo la muerte y renacimiento de Dioniso (relacionado con Fanes) dio origen a la humanidad según el orfismo.
- Comparar este mito con el huevo cósmico de otras culturas antiguas (como la egipcia o la hindú).



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