Nix Ruo su nueva pintura Hímero. La obra presenta singulares características dentro de su Teogonía Plástica porque los materiales y procedimientos adquieren significado más allá de su aspecto expresivo.
| "HIMERO" - Nix Ruo Acrílico - Lienzo 1,20 x 90 |
La obra no es solo un producto final, sino el rastro físico de un "baile" o movimiento, convirtiendo el acto de pintar en una experiencia gestual y física.
Se nota el uso del dripping (chorreado) y el salpicado sobre el lienzo, creando un arte de acción, dinámico y no figurativo. Su estilo espontáneo, parte del expresionismo abstracto, utiliza redes de pintura que expresan energía y emoción directa, a menudo sin un boceto previo, en un proceso casi ritualístico.
En la mitología griega, Hímero -en griego antiguo Ίμερος Himeros, ‘deseo’- es la personificación de la sensualidad, la lujuria y el deseo sexual. Es hijo de Afrodita, la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, y de su amante Ares, dios de la guerra.
Es la personificación del deseo impetuoso, la voluptuasidad y el anhelo sexual. A diferencia de su hermano Eros, que representa el amor como una fuerza de unión o pasión romántica, Hímero encarna la urgencia del deseo que busca satisfacción inmediata cuando el objeto deseado está presente.
Aparece en la Teogonía de Hesíodo como acompañante, junto con su hermano Eros, dios de la atracción sexual y el amor, en el séquito de su madre. A su vez, Hímero se convirtió en el fiel acompañante de su hermano Eros para provocar el apetito sexual de los elegidos sin distinción de sexo, es por ello que se lo considera el patrón del amor homosexual.
En la antigua Grecia el sexo se practicaba de manera libre y sin vergüenza, para ellos era un acto natural e inofensivo para la salud. Incluso los dioses griegos alentaban a las personas a tener encuentros sexuales de manera libre. Junto con la bisexualidad y la heterosexualidad, la homosexualidad es una de las tres principales categorías de la orientación sexual en el paradigma griego practicado a semejanza de los vínculos y relaciones de los dioses.
El mito de Hímero ofrece una lente poderosa para entender comportamientos contemporáneos:
- La Cultura de la Inmediatez: Hímero representa el "quererlo ahora". En un mundo de gratificación instantánea (redes sociales, compras con un clic), Hímero es la personificación de ese impulso que se activa ante el estímulo visual inmediato.
- Magnetismo Personal y Autocuidado: Como arquetipo, Hímero invita a reconocer y honrar nuestra propia sensualidad y magnetismo. No se ve como algo negativo, sino como una fuerza vital que, bien canalizada, fomenta la alegría y el disfrute del presente.
- Deseo vs. Relación: Hímero nos recuerda que el deseo sexual es una fuerza distinta al amor romántico (Eros) o al compromiso. Entender a Hímero ayuda a diferenciar entre la atracción biológica momentánea y los vínculos emocionales profundos.
- Presencia Plena: Al ser el dios del deseo por lo presente, su interpretación moderna sugiere la importancia de estar "en el aquí y ahora". Mientras que el estrés suele venir del anhelo por el futuro (Poto), Hímero nos ancla al placer de lo que ya tenemos o de lo que está ocurriendo en este momento.
Interesante obra. Atractiva en color y detalles. Como todas las obras de Nix: Profunda, imaginativa y en perspectiva. Felicitaciones. PD: Habria que probar sus efectos con la persona correcta admirando la obra.
ResponderEliminarEs una pintura impactante y vigoroza que, además de su enorme expresividad y belleza, nos expresa una continuidad en la obra de Nix y una consolidación de su propio lenguaje y recursos propios de un universo único.
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